¿Alguna vez te preguntaste por qué hoy hablamos de infancias y no de infancia?
Hablar en plural es reconocer que no existe una única forma de crecer, aprender, jugar o vincularse.
Cada niño tiene su propia historia, sus tiempos, sus intereses y las personas que lo acompañan. Pensar las infancias desde esta perspectiva nos invita a dejar de lado las comparaciones y las expectativas universales para dar lugar a la singularidad de cada recorrido.
En Crianzas creemos que acompañar una infancia implica escuchar, comprender y respetar esos tiempos, ofreciendo espacios donde cada niño pueda desarrollarse desde sus fortalezas y necesidades. Porque no hay una sola infancia. Hay tantas infancias como niños, familias e historias.